| Cumbre del Toloño |
Sin embargo cada uno hará bien de marcar sus tiempos, de cartografiar esos "lugares" que le producen estres, agobio, y aquellos "otros" donde se siente libre, tranquilo, completado, - bien es verdad que nada nos completa de todo pero puede marcar una dirección adecuada.
| Sierra del Toloño |
Así que si se explica que en dos dias, sábado y domingo, se comenzase el primero madrugando en Madrid, saliendo en autobús hasta alcanzar un perdido puerto de montaña en la Rioja alavesa, que bajado del autobus se dispusiese a subir por un hayedo hasta alcanzar una bonita cumbre con fantásticas vistas, el Toloño, que se trabajase una entretenida bajada hasta alcanzar Labastida, que despues de un ameno rato al solaz de una ganada cerveza se fuera hasta la cercana Miranda del Ebro, que posteriormente de una refrescante ducha se visitase el pueblo, se cenase en el hotel, que se se diese otra vuelta por la Plaza Mayor, se durmiese rápidamente, y el domingo también se sorprendiera a las primeras horas de la mañana, se atravesase bonitos paisajes, se subiese a la Peña Cervera, se bajase por la otra vertiente, se alcanzase el precioso enclave de Laguardia, a eso de las dos, - tras de 13 bien ganados kilometros, se visitase la villa , y se comiera algo, y d a continuación el largo viaje de vuelta a Madrid en un duermevela en el autobus, se llegase a la capital y a casa por fin a tiempo para cenar algo y dormir.... tal vez alguien entendiese que fuera un fin de semana algo agitado y poco reparador....
| Hayedos, vegetacion atlantica vertiente norte |
Sin embargo esa es la ruta, el camino, y no digo que todos tengan que ir por el mismo sendero, cosa imposible, sino que cada uno debe fijarse su propio itinerario, localizar esos espacios que le llenan y huir, tal vez, de aquellas zonas grises que le amodorran, donde vegeta.
Arte de vivir, arte de ser, de labrar los caminos de esta via, para algunos estar con la mochila siempre o casi siempre puesta, no es mejor o peor opción, es simplemente una opción,.
Y así que al amparo de este cambio de estación, donde los paisajes de la madura primavera se han trucado en un naciente estío que, como siempre, nos trae la promesa de largos dias, de tranquilidad, de jornadas serenas sin ruidos ni tensiones exacerbadas, de momentos de siesta, y de conversaciones sosegadas al albur de las estrellas...me fui a recorrer caminos de la Rioja Alavesa, un vistazo rápido a esta unidad de paisaje que estructurada alrededor de la vieja Sierra de Cantabria, mira al Norte, a la Cantábrico, a la vegetación atlántica, y hacia el sur, a la Meseta, a la vegetación Mediterránea. Y tiene al Ebro como esa cinta azul que acomodada a la topografía da la linea argumental a los trabajos y a los dias.
| Peña Cervera |
Zona fronteriza en muchos sentidos, y por eso llena de matices, de contrastes. Es posible subir por la vertiente norte, al amparo de un fresco y tupido hayedo, vegetación atlántico, y bajar por la vertiente sur, atravesando la solana soleada por medio de una Dehesa y piornales, esencias mediterraneas. Y en el valle, extendiéndose por las lomas, las vides, y las bodegas donde se almacenan, y duermen el tiempo justo esos caldos que un dáa, salidos de las uvas, alegrarán los paladares.
La Sierra pese a ser modesta en sus proporciones muestra rincones francamente bonitos y espectaculares, que recuerdan la no lejana cordillera de Picos de Europa, pues prácticamente participa de su misma estructura orográfica. El Ebro atraviesa la Sierra y la rodea, y desde las cimas la vista se pierde en amplias perspectivas, dominando una zona que tan pronto es Euskadi, como la Rioja, como Castilla, caprichos de la historia, de los diseñadores de mapas.... que gustan de deslindar lo que es un continuo que se combina y recombina continuamente.
Y eso fueron dos días, unas horas, y unos caminos, dos atalayas, el Toloño y Peña Cervera, que nos obsequiaron con esencias de cumbres, donde respirar esa libertad de las cimas, y unas tierras que miran al norte y al sur, evocaciones del Tao, del complejo devenir de todas las cosas.
Este es el camino,
los pasos que hemos dado
los senderos que seguiran,
los dias y las noches,


