Walking on the wild side

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lunes, 13 de junio de 2016

SANABRIA. En pos de los lobos



Hoy tenemos la naturaleza cada vez más domesticada: como si se tratara de una enorme área recreativa donde, convenientemente barnizada con notas de imprevisibilidad y aventura en lo desconocido, todo se muestra más o menos accesible y controlado. 

 Los lobos habitan aún ese viejo solaz de Europa y del mundo antes de que estuviera el mismo Hombre. Este tuvo que convivir, en la noche de los tiempos, con esos aullidos desgarradores que llenaban de terror las oscuras noches; y tuvo que ir acostumbrándose a ellos para neutralizar sus miedos. Inventando historias, encerrando sus ganados, cercando sus tierras....poco a poco el Hombre tomó la iniciativa, expulsó al lobos de sus viejos dominios y lo llevó casi a la extinción. El antiguo enemigo se batió en retirada, tratado casi como una alimaña que había que exterminar.

Acorralado se fue escondiendo en los últimos rincones agrestes donde aún poder lanzar al viento su lastimero aullido. Y fue en ese momento, al borde del precipicio cuando la presión cedió. Y se fue comprendiendo que el lobo, tal vez como el oso, forman parte de ese patrimonio natural, de nuestra herencia, que se debe conservar, porque esta Tierra que pisamos es también la suya. Aunque nuestro delirio de especie dominante nos lleve a veces a considerarse el ojo y el epicentro del universo.

Este fin de semana estuve en Sanabria, su lago es el mayor lago natural de España, relicto final de las grandes glaciaciones que cubrieron todo este extenso territorio hasta hace apenas unos diez mil años.. Las lenguas de hielo modelaron el paisaje y al retirarse quedaron estas aguas azules, espejo de soledades, que llamaria Unamuno en los años treinta del siglo pasado. No es todo beatitud, el pequeño pueblo de Ribadelago sufrió el 9 de enero de 1959 una embestida violenta de lodo y barro que sepultó la mitad de su caserío. Una sencilla lapida en medio del pueblo recuerda hoy la tragedia y el nombre de los fallecidos. La rotura del muro de una presa tuvo la culpa. El nivel del agua de todo el lago subió tres metros después de la descomunal acometida del agua embalsada.

El agua tranquila, sosegada, que da, limpia y renueva, a veces también quita, aunque en esa ocasión la culpa fue del hombre y sus malos cálculos. Por la noche subimos a un pequeño cerro, el de santo Toribio a ver las estrellas, una velada neblina ocultaba el escenario celeste, lo que fue una pena pues casi no pudimos contemplar esa noche estrellada que nos susurra viejas historias de tiempos e infinitos. Un oscuro cerro, las ruinas de un viejo castro celta, el rumor de un reciente milagro, las energias, la noche ...¿hay quien de más?

El domingo subimos a la meseta que, a más altura, parece dominar toda la enorme laguna que ha quedado como engastada en lo profundo del valle. En la planicie se asientan vtambien varias lagunas pero más pequeñas, como la de los Peces. Cerca de su desague se abre un cañon, fruto de los trabajos del hielo,, el de Forcadura por el que descendia nuestro camino. Muy hermoso ese trayecto y ese descenso. Las paredes del cañon se van estrechando y hace una curva de mas de noventa grados  para salvar las zonas donde la roca se muestra más resistente a la erosión. El paisaje es hermoso, piornales y otros arbustos dominan, más abajo el robledal campea sin oposición.


Y termina la ruta otra vez junto al lago, sin cansanse de mirar sus aguas. La vida en esta comarca es tranquila, como sin prisa, haciendo que el viajero apresurado se pregunta si tiene alguna razón, precisamente, su apresuramiento. 


lunes, 18 de enero de 2016

MONTAÑAS EN 3D


Comencé mis jueves en Desnivel, entrando en ese mundo virtual de las montañas, en el que se produce ese pequeño milagro, aunque sea al fin y a la postre una ilusión, de trasladarte con la imaginación hacia aquellas lejanas cordilleras que se asoman, desde la distancia casi inalcanzables, aunque ahora, al abrir los libros y como un exorcismo parecen estar allí presentes invitándote a colocarte la mochila y empezar a recorrerlas.

Torre Mustngh
Montañismo virtual, ese seria como una especie de leiv motif de la primera proyección. Su autor como fruto de una lesión tuvo que estar unos meses apartado de las montañas, que aprovechó para adentrarse en los mundos virtuales del Google Earth, catalogando y marcando las 200 montañas más altas del planeta y realizando una serie de videos virtuales, una de las herramientas de la aplicación, alrededor de las cimas más altas, permitiendo sobrevolarlas como si dispusiéramos de un helicóptero particular.

¿Que es en el fondo una montaña? Una elevación desde un plano, una geometría tridimensional forjada por las fuerzas de empuje terrestres, lineas de fuerza, ascendentes, que dialogan con las fuerzas de gravedad, descendentes.. Estructuras fractales que como átomos, explican su arquitectura.

Esos movimientos que levantan la montaña explicitan su estructura, en el fondo una elevación de volúmenes donde comienzan, desde muy pronto, a actuar esas energías que las van modelando, hasta volver a "deshacerla". Y todo a un ritmo prácticamente imperceptible a los ojos de una vida humana. Todas esas fuerzas actuantes conforman que al fin y al cabo la montaña sea una geoescultura, reconocible en su fisonomía propia y particular; que se admira en las fotografías y ahora también con el google earth permiten contemplarlas, además, desde diferentes perspectivas, como a vuelo de un enorme pájaro.


En definitiva, tuvimos un bonito repaso por aquellas montañas más emblemáticas, no sólo soñadas y sugeridas en los libros sino también disponibles en su versión virtual. Aunque nada, claro, como la experiencia directa de estar allí frente a las misma.

Nota: Las fotografías mostradas son de un legendario fotógrafo italiano Vittorio Sella, también montañero, que acompañó al Duque los Abruzzos en su expedición al Karakorum a principios del siglo XX. A pesar del tiempo transcurrido sus fotografías se consideran como una de las mejores, jamás tomadas, de las montañas.