Walking on the wild side

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miércoles, 8 de abril de 2015

SIERRA DE CAZORLA

"Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decirme de quien son esos olivos,
andaluces de Jaén"


Como abrazando y cobijando al naciente Guadalquivir...y al Segura, la Sierra de Cazorla es un extenso parque natural (más bien habria que hablar de las Sierras de Cazorla, Segura y las Viñas. La primera la recorrimos esta Semana Santa, cuando España se llena de procesiones que rememoran ese final cruento del proyecto de ser evangelio del Jesús de los caminos. Nosotros procesiones vimos las de las orugas, por cientos, que pululaban en los densos pinares, y que nos dejaron brazos y piernas - y resto del cuerpo -, a bastantes, llenos de escemas, granitos y picores...

No conocía Cazorla y, bueno, pienso que merece una visita. Algunos parajes podrían tener el marchamo de imprescindibles para el curtido senderista, siendo sobretodo, el recorrido por el rio Borosa, la marcha imprescindible de la zona. Muy concurrida si, ese Viernes Santo donde la realizamos. Al final del largo y estrecho valle por donde discurre el rio, una vez contemplado y atravesado la Cerrada de Elias, se alcanza una pequeña central hidroeléctrica, el camino se empina, el paisaje se hace prácticamente de sabor alpino, y se alcanza una pequeña pradera herbosa, cerrada por unos murallones por donde se precipita en una pintoresca cascada el Borosa. (El Salto de los Organos)

El profundo valle queda bastante abajo, la senda sube fuertemente en un corto ziz-zag y llega a una zona de túneles que atraviesan los contrafuertes del Pico Haza, que es recomendable pasar con frontales. Al otro lado se extiende una laguna, y muy cerca se localizan el naciente del Borosa, el manadero natural del rio que surge de la misma roca, Y desde donde emprendimos el regreso

Otra de las rutas recomendables que realizamos es la que atraviesa la Sierra desde el Parador de Cazorla hasta la localidad de la Iruela, por una antigua vereda, en parte empedrada, que alcanza el Puerto del Tejo, abriéndose desde arriba a un paisaje soberbio donde contemplar los olivares de Jaén que se extienden como una sábana que tapiza sobre las suaves lomas, muy abajo de nosotros destacaba la noble silueta del viejo castillo de Cazorla. Un lugar desde luego para retener en la memoria. Emprendimos la larga bajada por ese viejo camino, muy cómodo, sin dejar de encaramarnos a un roquedo que como la proa de un buque ofrecía una estupenda vista de la Iruela cuya caserío se extendía abajo como protegido por el mismo.

Las otras dos marchas que realizamos tuvieron como escenario los densos pinares, donde se encuentran los ejemplares de pinos más antiguos de la península. La madera de estos bosques fue aprovechada para la construcción naval realizándose un continuo trasiego de los troncos aprovechando la via del agua del Guadalquivir. Hay diversos GR que atraviesan la zona (cuatro en concreto), a parte de otros senderos, trochas, tenues veredas . A destacar también otro espectacular estrechamiento, la cerrada de Utrero, muy recomendable de recorrer su escaso kilómetro y medio de recorrido, y contemplar el salto de los Linarejos, donde se precipita el Guadalquivir, camino del mar, y los acantilados de roca rojiza que se contemplan enfrente de nuestro camino y que conforman un bonito escenario.

Estas fueron las cuatro marchas que realizamos

EL COLLADO DEL OSO Y EL VALLE DE LOS HABARES (8 km)


EL RIO BOROSA (hasta el manadero del mismo rio (18 km)


EL BOSQUE DE LOS PINOS ABUELOS Y LA CASCADA DE LINAREJOS (14,5 km)


CAMINO VIEJO DEL PUERTO DEL TEJO (9 km)


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